Los aceites esenciales son compuestos naturales presentes en las semillas, tallos, cortezas, raíces, flores y otras partas de las plantas. A lo largo de la historia muchas culturas han utilizado los aceites esenciales por sus beneficios terapéuticos y medicinales. En la actualidad se está produciendo un resurgir de las técnicas naturales que hacen uso de los aceites esenciales para mejorar la salud y el bienestar de las personas como ya os avanzábamos en nuestro anterior post sobre aromaterapia y masaje.

Para poder hacer un buen uso y obtener todos los beneficios de los aceites esenciales es necesario conocer las claves de su preparación y técnicas de aplicación así como disponer de un amplio conocimiento sobre las plantas más adecuadas para cada tratamiento.

Debido a que los aceites vegetales y las esencias se disuelven totalmente entre ellos, la técnica de preparación consiste en mezclarlos en las proporciones adecuadas agitando ligeramente. Las mantecas se calientan previamente al baño maría para que licúen y adquieran la fluidez de los aceites. La elección de los aceites y las esencias dependerá principalmente de la función del preparado, de la zona corporal a tratar y del tipo de piel.

Los aceites corporales compensan la insuficiencia de secreción sebácea de las pieles secas, deshidratadas y envejecidas. Son de uso diario y en su preparación se utilizan aceites vegetales que penetren con facilidad y aporten vitaminas y sustancias regeneradoras. En su preparación se tiene en cuenta el tipo de piel y las alteraciones que se pretenden corregir o prevenir. En una primera clasificación seleccionamos:

  • Piel irritada: almendras, jojoba, karite y manzanilla.
  • Piel sensible: uva, manzanilla.
  • Piel envejecida: albaricoque, jojoba, macadamia, onagra, karité, cacao, rosa.
  • Piel desvitalizada: borraja, onagra, karité.
  • Piel grasa: jojoba.
  • Piel agrietada: rosa mosqueta, cacao.
  • Acné: avellana, jojoba, rosa mosqueta.
  • Arrugas: borraja, rosa mosqueta, zanahoria.
  • Cicatrices, estrías, quemaduras: germen de trigo, macadamia, onagra, rosa mosqueta, karité, caléndula, rosa, hipérico y zanahoria.
  • Dermatosis: germen de trigo, jojoba.
  • Eczemas: germen de trigo, jojoba, onagra, sésamo, rosa mosqueta, rosa.
  • Psoriasis: onagra, rosa mosqueta, sésamo.

Los aceites esenciales también se eligen según el síntoma a corregir. Se puede utilizar como guía la lista de propiedades generales escrita más abajo, teniendo en cuenta las propiedades individuales de cada esencia y su aroma, para realizar así un tratamiento personalizado.
La proporción de esencia que se añade a un aceite corporal es del 0.5 – 2% porque se aplica diariamente sobre toda la piel y en cantidades superiores podrían ocasionar su acumulación en el tejido graso. Es importante tener en cuenta que las esencias fotosensibilizadoras pueden provocar hiperpigmentación en las zonas expuestas al sol si no se respetan los tiempos de espera y se superan las concentraciones aconsejadas en la lista de fototoxicidad escrita anteriormente.






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