Seguramente conoces la lecitina de soja como complemento alimentario. Ya sabes que ayuda a digerir y asimilar mejor las grasas; además se une al colesterol malo protegiendo los vasos sanguíneos de la aterosclerosis.
Lo que hace la lecitina interesante en alimentación y cosmética natural es que es uno de los pocos emulsionantes naturales que se pueden ingerir, por esto se utiliza mucho como emulgente y estabilizante en la elaboración de margarinas, aderezos, cremas y pastelería, pero también para elaborar cremas, lociones y serums para la higiene y el cuidado de la piel.
Como emulgente alimentario es el E322.
Conociendo a fondo la lecitina
La lecitina se obtiene a partir de aceites vegetales mediante el proceso habitual de desgomado, filtrado y aclarado al que se someten la mayoría de aceites vegetales destinados a la alimentación.
Los más ricos en lecitina son los de colza, girasol y soja. La cantidad de lecitina en el aceite está entre el 2 y 3%.
Los fosfolípidos de la lecitina son muy importantes porque forman parte de las membranas celulares de los animales y las plantas. Participan en el metabolismo celular, en la regeneración y en el transporte de nutrientes de un lado a otro del organismo.
No hay ninguna sustancia sintética que pueda realizar todas estas funciones.
¿De qué está hecha la lecitina?
La lecitina bruta (sin purificar) es una mezcla de fosfolípidos, triglicéridos y ácidos grasos extraídos del aceite durante el refinado.
Los fosfolípidos son los ingredientes mayoritarios y los responsables de las propiedades emulgentes de la lecitina.
Como sólo los fosfolípidos tienen propiedades emulsionantes; cuantos más tenga la lecitina, mejor emulsionará.
La cantidad de fosfolípidos suele ser superior al 50%, pero hay varias lecitinas preparadas para cosmética con más del 70% de fosfolípidos.
Participan en el metabolismo celular, en la regeneración y en el transporte de nutrientes de un lado a otro del organismo.
Veamos por qué la lecitina tiene propiedades emulsionantes
Los fosfolípidos son ésteres del ácido glicerofosfórico (glicerina unida al ácido fosfórico), el aminoácido colina y ácidos grasos.
Las lecitinas obtenidas de plantas contienen un alto número de fosfatidilcolina y fosfatidiletanolamina. La fosfatidilcolina, es el fosfolípido más abundante en las membranas de las células animales y vegetales.
La estructura de un fosfolípido es esta:
Una parte de su molécula (la región hidrófila) se une fácilmente al agua, mientras que otra repele el agua, pero se une a los aceites. Este es el tipo de molécula de los emulsionantes más frecuentes.
Cuando se mezclan lecitina agua y aceite se forman pequeñas gotitas de aceite rodeadas de lecitina, creando micelas que flotan dispersas en el agua.
Una parte de su molécula (la región hidrófila) se une fácilmente al agua, mientras que otra repele el agua, pero se une a los aceites. Este es el tipo de molécula de los emulsionantes más frecuentes.
Cuando se mezclan lecitina agua y aceite se forman pequeñas gotitas de aceite rodeadas de lecitina, creando micelas que flotan dispersas en el agua.
Tipos de lecitinas
Se presenta básicamente en dos formas: en polvo (o gránulos amarillos) y líquida, de color ámbar oscuro y aspecto de miel espesa.
La diferencia entre la lecitina en polvo y la líquida es la cantidad de aceite que contienen.
La lecitina en polvo es en realidad lecitina desaceitada, porque se eliminan los aceites para concentrarla en fosfolípidos.
Así que la lecitina en polvo contiene más fosfolípidos y la líquida más ácidos grasos.
Como los fosfolípidos son emulgentes, son más solubles en agua que los ácidos grasos, por eso la lecitina en polvo es más soluble en agua, porque contiene menos ácidos grasos que son insolubles en agua.
Leticinas hidrogenadas
Para mejorar sus propiedades emulsionantes se han creado tipos de lecitinas más solubles en agua, y para distinguirlas de la lecitina normal se las conoce como Lisolecitinas.
Las lecitinas se hidrogenan para hacerlas más solubles en agua y aumentar sus propiedades emulsionantes, en los distribuidores de ingredientes para cosmética se pueden adquirir algunas como la Lysolecithin E 60, o el Phospholipon® 80 H que contiene aproximadamente 76% de fosfatidilcolina. También el Phosal® 50 SA+ con un 50 % de fosfatidilcolina.
Las lecitinas hidrogenadas, pueden utilizarse como emulsionantes únicos para elaborar cremas, y llegan a aceptar hasta el 40 % de fase oleosa.
Una de las ventajas de las lecitinas hidrogenadas es que huelen menos y son más estables frente al enranciamiento.
Se utilizan en concentraciones del 1 al 4 %.
Las emulsiones con lecitinas hidrogenadas tienen una textura fluida, además de un buen efecto filmógeno que hidrata y protege la piel.
Todas estas lecitinas aportan una sensación de suavidad y previenen la sequedad cutánea.
Cristóbal Vidal
Profesor y director del Instituto Europeo de Dermocosmética
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